TALLER DE COCINA

Tras nuestra salida complementaria al mercado central de Valencia, llegó la hora de ver todo lo que habíamos comprado y recolectar todos los ingredientes para iniciar nuestra sesión de taller de cocina. Tuvimos la gran suerte de contar con Miguel, el cocinero de la escuela, que nos guiaba y nos ayudaba en todos los pasos para hacer la receta del bizcocho de calabaza.

Antes de empezar, nos lavamos las manos y preparamos los ingredientes: yogures, azúcar, huevos, harina, calabaza, levadura, aceite de oliva y aceite de girasol. Y después empezamos con la elaboración.

Primero, colocamos los trozos ya cortados de la calabaza sobre los moldes que utilizaremos para hacer el bizcoche. Después, echamos la harina y los huevos dentro de un bol y con mucha paciencia lo batimos, después poco a poco incorporamos el azúcar y los aceites. Cuando ya estaba todo muy bien mezclado, añadimos la levadura para que aumentara el volumen de la masa en el horno.

Para terminar, agregamos azúcar por encima y ¡listo! la masa del bizcocho ya estaba totalmente preparada para hornear. ¡Qué rico estaba!

Mientras tanto, dos de nuestros compañeros prepararon también una masa sin calabaza y con la harina sin gluten que habíamos comprado en el mercado, para así hornear magdalenas sin gluten y sin fructosa.

Y por fin llegó lo que tanto esperábamos. En el momento de la merienda probamos el bizcocho de calabaza y las magdalenas hecho por los peces, y…

¡QUÉ RICO ESTABA!

Alumnos/as de 5 años

LOS FRUTOS SECOS

Como ya conocéis, este primer trimestre estamos trabajando el proyecto «Un rato con cada plato» y la semana pasada los peces realizamos un nuevo reto con ayuda de nuestras familias. Consistía, una vez visto la diferente variedad de frutos carnosos con hueso y sin hueso, en escoger algunos frutos secos que tuviéramos en casa y llevarlos a la escuela para enseñarlos a los amigos.

Para comenzar, ha sido muy importante distinguir cuidadosamente en qué se diferenciaban los frutos secos de los carnosos y los hemos clasificado atendiendo a sus características de tamaño, color, forma y textura.

También, hemos jugado a realizar equivalencias con una balanza que tenemos en nuestro aula, aproximándonos a nuevos instrumentos de medida, y así poder conocer el peso y la masa de objetos de nuestro entorno más cercano, y compararlos entre sí.

Por otra parte, también hemos aprendido un dato muy interesante, ¿sabíais que el coco es el fruto seco más grande del mundo? Carmen nos ha traído varios cocos al aula, uno entero, otro abierto por la mitad y su cáscara. Nos los ha mostrado y nos ha explicado con ayuda de una gráfica que ha preparado, de dónde proceden y cómo se cultivan. ¡Nos ha emocionado mucho poder observarlos más de cerca, manipularlos y además probarlos!

«Esta semana hay que ser curioso

y distinguir el fruto seco del fruto carnoso.

Frutos secos elegiré con cautela

para llevarlos a la escuela».

Alumnos/as de 5 años.

FRUTAS CON HUESO Y SIN HUESO

Durante la semana pasada nos centramos en conocer un poco más el interior de los frutos. Para ello, necesitábamos cortar las frutas que previamente Miguel, el cocinero de la escuela, nos había preparado en una cesta, para así, ver cuáles tenían hueso y cuáles no.

En el aula hemos observado y clasificado cada una de las frutas según tenían huesos o no, y además de haber conocido sus diferencias y similitudes (tamaño, color, forma y textura), hemos podido probarlas y disfrutar de su rico sabor.

Ha sido muy curioso descubrir que las semillas del melocotón, de la ciruela y del mango se encuentran dentro del hueso, así que una vez sacadas, hemos preparado las macetas con tierra humedecida, para que las semillas puedan crecer en unas condiciones idóneas. Seguidamente, hemos enterrado estas semillas y colocado las macetas en un lugar luminoso y cálido.

De esta forma, además de aprender nuevos conocimientos del entorno que nos rodea, adquirimos progresivamente la responsabilidad de cuidar en equipo la naturaleza, controlando la temperatura y humedad de la tierra, para que germinen y crezcan semillas en algún momento futuro y así, recolectar nuevamente los frutos.

Alumnos/as de 5 años.

«ROSES IN THE SALAD»

«Roses in the salad» es un libro de Bruno Munari, que describe diferentes técnicas creativas con textos poéticos y nos ofrece ideas para aprender nuevas formas de arte a partir de algunos alimentos.

Así que los peces hemos querido en nuestra escuela, jugar y experimentar, tomando como modelo las ilustraciones de este autor. Hemos convertido trozos de algunas frutas y verduras en sellos con forma de flores.

Después, hemos cortado por la mitad algunos alimentos como: manzanas, tomates, cebollas, lechugas, etc. Y después de cubrirlos con témperas de diferentes colores, los hemos colocado con mucho cuidado sobre las láminas blancas.

Esta técnica nos invita a experimentar e imaginar nuevas creaciones visuales como, percibir rosas a partir de lechugas, crear árboles a partir de coles u observar flores a partir de naranjas.

¡Esperamos que os guste este proyecto tanto como nosotros hemos disfrutado haciéndolo!

Alumnos/as de 5 años.

¿POR QUÉ COMEMOS LO QUE COMEMOS?

Queridas familias, empezamos con nuestro proyecto de aula “Un rato con cada plato”. Estamos aprendiendo a reconocer qué alimentos son más saludables y nos ayudan a crecer fuertes y sanos.


En primer lugar, estamos explorando las características de las frutas y las verduras y, por supuesto, además de documentarnos con nuestros libros de consulta de la biblioteca del aula, necesitamos experimentar con ellos, tocar, oler e incluso saborear las frutas y verduras, sentidos que nos ayudan a identificar sus peculiaridades.

Esto nos permite obtener criterios para poder clasificarlas en función de sus propiedades y tener una información más amplia sobre lo que comemos. Además, manipular este tipo de alimentos mientras los aprendemos ¡también es más divertido!

Después salimos a observar un granado que se encuentra en nuestro jardín. Pudimos apreciar la gran cantidad de granadas que habían crecido y recolectamos las más maduras. Y por supuesto, fue inevitable la curiosidad por ver cómo era su interior. Pequeñas, jugosas y rojas semillas que nos encantó saborear.

«Para guardar todas las horas del día,
la cáscara de sandía.
Para guardar de todo un poco,
una cáscara de coco.
«

Alumnos/as de 5 años.